RevolusocialMedia
Cuando hace 10 años hablábamos sobre la velocidad del cambio ni siquiera soñábamos con la avalancha de innovaciones que se vendrían. En la facultad me formé para trabajar en un modelo de agencia de publicidad que hoy es obsoleto. La revolución que supone la explosión de las redes sociales, implica un nuevo formato de relacionarnos con el mundo. La ruptura del paradigma se da por el hecho que el hombre moderno se informaba sobre lo que sucedía en el mundo a través de un cúmulo defuentes limitadas y concentradas. Hoy, nuestra visión está construida por miles de fuentes fragmentadas y dispersas. Construir estrategias de comunicación en medio de ese caos es una desafío al que pocas empresas e instituciones han tenido el valor de enfrentar hasta hoy. Seguir llamando “Publicidad” a las comunicaciones de marca entre empresas y consumidores supone un riesgo que está cercano a una anacronía.
Hoy nos encontramos en un contexto adonde el valor de la palabra y de la imagen están resignificados por el poder de las redes. Unas redes adonde el verdadero poder está distribuido entre millones de personas. No estamos hablando de una revolución de la comunicación, sino en nuestro sistema político y económico porque afecta desde la forma en que trabajamos a la manera en que accedemos a los bienes de servicio o elegimos a nuestros representantes. Es posible que alguien me acuse de arriesgado por estas aseveraciones, pero estoy seguro que dentro de 10 años, serán tildadas de tímidas e ingenuas. LaRevolusocial Media empezó hace rato. En el Social Media Week Buenos Aires, vamos a pensar juntos en qué estadío de este proceso nos encontramos.
¿Cuántas veces viste The Wall?
Cuando yo tenía 15 años, a nadie se le ocurría preguntarte “¿Viste The Wall?” La pregunta correcta solía ser “¿Cuántas veces viste The Wall?” Si tu respuesta era 1 o 2 veces, eras mirado como un indiferente o un idiota. Recién a partir de las 4 o 5 parecías ser merecedor de algún respeto y solo a partir de las 8 o 9 empezaban a considerarte “uno de los nuestros”.
Buenos Aires parece haber entrado en un estado de TheWallmanía. Roger Waters hará 8 conciertos en el estadio River Plate sobre su obra más emblemática y el mundo se muestra sorprendido por lo que ya parece ser un record de presentaciones en vivo.
Estuve hace un par de años viendo “Dark Side of The Moon” con el mismo intérprete en el mismo escenario, y a pesar de que el show me voló la cabeza, apenas hubo un par de presentaciones del mismo. Sin ánimo de querer explicar el verdadero porqué de este nuevo fenómeno (he escuchado diferentes teorías y todas tienen algo de razón), creo que vale la pena recordar los que significó el fenómeno The Wall para mi generación. Sé que muchos pibes van a ir al concierto imaginando que este suceso histórico se explica en una combinación explosiva de escenografía, luces y sonido. Vale la pena agregar algunas líneas sobre esto.
The Wall es un disco de Pink Floyd lanzado en 1979 y la película dirigida por Alan Parker se lanzó en 1982 (post Malvinas en épocas que el gobierno Militar iniciaba la retirada). Como correspondía en esas épocas, el film era estrictamente “Prohibido para menores de 18 años”. Yo tenía apenas 14 por lo que tuve que esperar algunos años para poder verla. Para cuando llegue a los 18, la película ya había salido de cartel, pero por suerte, había un cine de culto llamado Select Lavalle que durante más de 10 años la pasaba en exclusiva en la trasnoche de los sábados.
Por eso, cuando pintaba un sábado sin programa siempre alguien arriesgaba “¿y si vamos a ver The Wall?. Ya sabíamos que el Select Lavalle desbordaba cultores de Floyd, así que había que llegar temprano. Había un acomodador con carácter de perro que te perseguía con la linterna si encendías un pucho al apagarse las luces al grito de “apagá el cigarrillo”. Por eso era inevitable, cuando en la primera secuencia del film, el plano mostraba a Pink tirado sobre un sofá en una inexpresiva habitación de hotel sosteniendo un cigarrillo consumido entre sus dedos, que toda la sala gritara al unísono “APAGÁ EL CIGARRILLO!!!”
La película no se vivía como solemos experimentarlas usualmente, tirados en las butacas. Era una experiencia social que compartíamos quienes allí nos reuníamos y le rendíamos culto como si fuéramos peregrinos de una congregación. Pink Floyd The Wall no era ni un disco ni una película. Era nuestra manera de mirar el mundo. Ese mundo represivo y asfixiante que nos alienaba, se parecía bastante a ese espacio irrespirable que fue la Argentina de la dictadura. Creo que cualquier pibe de Buenos Aires podía sentirse más identificado con ese ambiente opresivo que un adolescente de Londres o Nueva York. Ese muro que habíamos derribado desde lo formal desde la llegada de la democracia seguía estando presente en las instituciones que nos rodeaban, en amplios sectores de nuestra sociedad y continuaba todavía habitando la vida de muchas personas.
The Wall era nuestra manera de soñar con un mundo mejor. Derribando las fronteras de los posible, de los guetos que nos alejaban de la realidad, de los silencios que nos impedían enfrentar el pasado, de los temores a reconocernos como diferentes.
Para quienes vayan el próximo mes de Marzo al estadio de River esperando encontrar un show de escenografías majestuosas con luces hipnóticas y fuegos de artificio, sepan que ese muro que Roger va a derrumbar con estruendosa pantomima, representó para muchos de mi generación algo más que esos trozos de telgopor desperdiciado. Ese muro representaba la ruptura con un pasado oscuro, tenebroso y asfixiante. La caída de ese muro nos animaba a buscar un futuro más luminoso, disruptivo y estimulante. Un futuro sin educación represiva y alienante. Sin miedos ni temores ni doctrinas de pensamiento único.
Mientras muchos no pueden explicar el porqué de las dimensiones de este fenómeno, para mí es absolutamente lógico y natural.
Bienvenido Roger Waters a Buenos Aires. Vamos a volver a encontrarnos; esta vez va a ser en vivo y en directo y hasta mi hijo me va a acompañar. Estoy seguro que seremos muchos los que festejaremos juntos por esos muros que seguimos derribando todos los días.
Milagrosamente, después de los ocho shows de Waters en Buenos Aires podremos volver a preguntar una y otra vez; Y vos ¿Cuántas veces viste The Wall?
Desafio Copywriter
Uno de las mayores virtudes de un redactor, debe ser su capacidad de sintesis. Y uno de los mayores desafíos que se presentan en el mundo online, es el de desarrollar videos simples, sintéticos pero fundamentalmente enriquecedores para el consumidor. Con explicaciones claras, directas, concretas y fáciles de entender. Sabemos que uno de los grandes desafíos de la web es incluir a todos, por eso, cuanto mas efectivos seamos en esta habilidad de transmitir un conocimiento de manera sencilla, más exitosa es la tarea del creativo.
Hoy en la web están proliferando los videos con explicaciones que para sintetizar, recurren a dibujos de la mas extrema sencillez a fin de hacerlos “a prueba de boludos”. Allí, todo el mérito es del guión para darle dinamismo, claridad e impacto. El desafío es trabajar fuertemente sobre el guión. Utilizar frases cortas. Remates sencillos. Explicaciones claras. Jerarquizacion de la información. Divertir y entretener a quien lo mira. Todo un logro.
Ya no contamos con imágenes seductoras que nos resuelvan los desafíos. Es nuestra capacidad de mantener la tensión el la construcción de un relato. Y sirve tanto para escribir una novela como para una explicar las virtudes de un servicio financiero o las potencialidades de un nuevo software. El desafío es operar sobre la imaginación del público para que que se entusiasmen con nuestra propuesta, aun cuando solo usemos como arma, dibujos con palitos. Como los que podría dibujar un chico de 5 años. Así empieza el desafío. Todo el mérito es del guionista.
Acá un par de buenos ejemplos
Confirmado: Internet es una moda que va a pasar pronto (Cap 0.1)
Mas que un post esta es una nueva sección inspirada en esta célebre frase acuñada por un talentoso creativo argentino hace algunos años. Mi objetivo es acumular pruebas que me permitan confirmarla. Afortunadamente todos los días encuentro distintos ejemplos que me ayudan a seguir en esta cruzada. No pretende formar parte de ninguna investigación. Son solo pastillas de colores que quiero compartir. Va la primera pequeña historia:
Hace unos dias, estaba en la sala de espera de un concesionario, adonde lleve a reparar mi auto. Frente a los blancos sillones, una TV de plasma de 42” (electrodoméstico al que me estoy desacostumbrando cada vez más) coronaba el espacio. Como siempre, decidí no prestarle atención para concentrarme en el timeline de Twitter. Pero como los malditos mecánicos se tardaron su tiempo, no tuve otra alternativa que prestarle atención a eso que, por alguna paradójica razón, mi mamá llamaba “caja boba”.
En los 15 minutos que tuve que soportar esa espera, el noticiero en pantalla cubrió tres “Noticias Urgentes”. En todas ellas, el material que las ilustraba eran, “un Blog, el portal de un diario online y un video de YouTube”. Al instante me percaté que, no solo es preocupante la falta de recursos del medio otrora “hot” de la gente, sino la incontrastable verdad de que “noticia al instante” es sinónimo de Internet; sin contemplaciones.
Mientras reflexionaba sobre estas vaguedades, me pidieron que suba a abonar la factura por la reparación del vehículo (albricias, habemus auto). En mi trayecto hacia la caja, atravesé una oficina con cuatro empleados administrativos a cada lado. Detrás de mí subió una mujer de impecable tailleur gris, derrochando aires de supervisora. Atravesamos junto la sala, cuando escucho que le dice a la cajera a viva voz “es increíble la velocidad con la que sacan Facebook de su pantalla ni bien me ven llegar”.
Podría haberme intranquilizado con esa confesión, pero por suerte, en ese momento recordé la frase de cabecera de esta luminaria de las comunicaciones y me tranquilicé. En poco tiempo más, pasaría la moda de Facebook y los supervisores no deberían preocuparse más por el hecho de que sus empleados “estén todo el día en Facebook”. Si bien los canales de televisión tendrán menos imágenes para ilustrar sus noticias, pronto volverán a demostrar que las primicias les pertenecen. Los días volverán a ser como antaño y todos seremos un poco más felices. Será cuando la moda de “Internet” finalmente pase y vuelvan aquellos buenos viejos tiempos.
La Ñ
“LA EÑE”… (María Elena Walsh)
La culpa es de los gnomos, que nunca quisieron ser ñomos…
Culpa tienen la nieve, la niebla, los nietos, los atenienses, el unicornio…
Todos evasores de la eñe…
Señoras, señores, compañeros, ¡amados niños!…
¡No nos dejemos arrebatar la eñe!…
Ya nos han birlado los signos de apertura de interrogación y admiración…
Ya nos redujeron hasta el apócope… Ya nos han traducido el pochoclo
(pop corn)…
Y como éramos pocos, la abuelita informática, ha parido un monstruoso #
en lugar de la eñe, con su gracioso peluquín, el ~…
Quieren decirme, ¿qué haremos con nuestros sueños?…
Entre la fauna en peligro de extinción, ¿figuran los ñandúes y los
ñacurutuces?…
En los pagos de Añatuya, ¿como cantarán Añoranzas?…
¿A qué pobre barrigón fajaremos al ñudo?… ¿Qué será del Año Nuevo…
El tiempo de ñaupa… Aquel tapado de armiño, y La ñata contra el vidrio?…
¿Y cómo graficaremos la más dulce consonante de la lengua guaraní?…
‘La ortografía también es gente’, escribió Fernando Pessoa…
Y, como la gente, sufre variadas discriminaciones…
Hay signos y signos, unos blancos, altos y de ojos azules, como la
W o la K… Otros , pobres morochos de Hispanoamérica, como la
letrita segunda; la eñe, jamás considerada por los monóculos británicos,
que está en peligro de pasar al bando de los desocupados, después
de rendir tantos servicios y no ser precisamente una letra ñoqui…
A barrerla, a borrarla, a sustituirla, dicen los perezosos manipuladores
de las maquinitas, sólo porque la ñ da un poco de trabajo… Pereza
ideológica, hubiéramos dicho en la década del setenta…
Una letra española es un defecto más de los hispanos, esa raza
impura formateada y escaneada, también por pereza y comodidad…
Nada de hondureños, salvadoreños, caribeños, panameños…
¡Impronunciables nativos!… Sigamos siendo dueños de algo que
nos pertenece, esa letra con caperuza, algo muy pequeño, pero
menos ñoño de lo que parece…
Algo importante, algo gente, algo alma y lengua, algo no descartable,
algo propio y compartido, porque así se nos canta…
No faltará quien ofrezca soluciones absurdas: escribir como nuestro
inolvidable César Bruto, compinche del maestro Oski:
“Ninios”, “suenios”, “otonio”…
Fantasía inexplicable que ya fue y
preferimos no reanudar, salvo que la Madre Patria
retroceda, y vuelva a llamarse Hispania…
La supervivencia de esta letra nos atañe, sin distinción
de sexos, credos ni programas de software…
Luchemos para no añadir más leña a la hoguera, donde
se debate nuestro discriminado signo… Letra es sinónimo
de carácter…
¡Avisémoslo al mundo entero por Interñet!..
Un tal TED paso por Baires y armó flor de quilombo
La semana pasada se desarrollo el famoso TEDxBaires, el evento que pregona reunir destacados oradores del campo de las Ideas (las ciencias, las artes, etc..) para inspirar e impactar a la Argentina de hoy mirando el futuro.
Lo cierto es que ya desde el inicio se armo un revuelo de aquellos con respecto al tema de las entradas y la transparencia del sorteo de las mismas (yo no salí sorteado por lo que decidí llamarme a silencio y me pareció vergonzoso que algunas personas hayan salido a realizar denuncias y amenazas como si estuviéramos hablando del reparto de los ATN)
Luego sucedió el evento: “movilizador”, “inspirador”, “renovador”, “esclarecedor” (todos términos que relevé en Twitter a lo largo de la jornada) por lo que parece haber marcado un hito en este tipo de encuentros. Un evento que permitió una inusual interacción de diversos actores sociales articulados en torno a una problemática común: “el futuro”. Si bien su formato es más propio de la fugacidad de YouTube que de un “Congreso Científico”, ha demostrado ser exitoso y relevante para estudiantes, emprendedores, empresarios y políticos entre otros.
Este fin de semana, un periodista de Página 12, decidió hacer una critica lapidaria sobre el evento en el suplemento “Futuro” y despertó toda serie de ofuscadas réplicas de parte de los ardientes defensores del tío TED.
Yo me tomé la tarea de leerlo, y si bien no concuerdo con el eje central de su postura sobre el encuentro, creo que es enriquecedor aportar lecturas diferentes, que, aún erradas, nos permitan repensar cuál es el verdadero valor de este tipo de acontecimientos. De eso se trata el pensamiento científico y de las mismas aguas se nutre el arte.
Yo comparto dos cosas con el artículo en cuestión. La primera es que, por ver 18 minutos a un científico o a un artista pensemos que estuvimos en contacto con el mundo de la ciencia y el arte es “pequeño y banal”. Yo no fui a TED y critique en su momento a la gente que se moría por ir allí como si fueran a estar en contacto con la “quintaesencia” del alma humana. Y dije concretamente “si alguien cree que va a encontrar alli mas inspiracion que en un libro de Shakespeare o de Borges, esta yendo al pedo”. Sin embargo celebro que este tipo de eventos se realicen fundamentalmente para abrir ventanas y explorar ideas innovadoras. Si después de una charla en TED te metiste a investigar qué hizo determinado investigador y porqué lo hizo, valió la pena tu presencia ahí. Si no tenias idea en que se basaba determinada estética del arte y eso te inspiró a comprarte un libro y a querer saber más sobre sus fundamentos teóricos, “bienvenido tío TED”.
Ahora si fuiste a un evento para ver la versión más pequeña de personajes enormes y decir “yo estuve ahí” o “el tipo dijo tal frase y me voló la cabeza” pero al día siguiente no te quedó mas que un manojo de palabras sueltas que no sirvieron para hacer ping pong en tus neuronas, le cagaste el lugar a alguno que podría haberle sacado mas provecho.
El otro aspecto que valoro artículo es el temor a confundir al hecho científico y artístico como un hecho individual y no valorar los esfuerzos colectivos que generan movimientos, tendencias y escuelas que tiene la capacidad de modificar de alguna manera el curso de la historia. El desarrollo humano no es la consecuencia de la inspiración de algunos cuantos genios (mas allá que en el relato suena épico y emotivo contarlo así) sino la evolución de las fuerzas sociales que no exentas de conflictos y rivalidades egocéntricas, han generado el devenir de nuestra evolución histórica.
Finalmente, desacuerdo en lo absoluto con el periodista, en su formulación cuasi maniquea de miradas importadas, su proposiciónn de modelos de ciencia semi-imperialistas, su banalización del hecho cultural que significa el encuentro de mundos que viven normalmente distanciados, su denostación categórica de la figura del emprendedor y tantas otras cosas que suenan más a saraza filosófica que a periodismo comprometido.
Creo que es bueno perderle el miedo al debate y a las miradas opuestas. Yo le tengo miedo a la liviandad y a la falta de profundidad en el análisis. Si el tío TED en su visita por Baires generó todo este quilombo, “algo bueno habrá hecho”…
10 cosas que aprendí del mundo digital

Imprescindibles para toda empresa y agencia que pretenda sobrevivir en esta era.
1. Los consumidores no van a la web para interactuar con marcas. Van para compartir, explorar, investigar, interactuar y obtener beneficios (y divertirse es un gran beneficio).
2. La gente cree más en lo que otra gente dice, que en lo que las empresas dicen de sí mismas (aunque esos diálogos sean promovidos por empresas).
3. Una buena idea es tan poderosa que no depende de tecnologías revolucionarias ni interfaces sofisticadas para ser exitosa.
4. Beneficios no siempre significa “gastar dinero”. Beneficio es también buena información, enriquecimiento personal, adquisición de conocimientos, desarrollo de nuevas habilidades, la simple diversión y hasta un buen servicio.
5. Los consumidores crean contenidos, diálogos y discusiones en torno a las marcas, aún cuando estas marcas nunca se lo hayan pedido (y ni siquiera pueden evitarlo).
6. Una inteligente combinación de entretenimiento, contenidos e incentivos, pueden mejorar los resultados de cualquier acción.
7. Hablar el lenguaje de tus consumidores y experimentar sus mismas experiencias, genera empatía y fortalece el vínculo.
8. La gente confía en sus pares. El mensaje imperativo o vertical está perdiendo efectividad, mientras el mensaje horizontal gana adeptos (y el “buzz marketing” incrementa su poder de persuasión).
9. Estimular la creación de espacios para que la gente opine sobre nuestros productos o servicios solo puede redundar en una mejora de los mismos y en una mayor satisfacción de los usuarios.
10. Crear experiencias enriquecedoras, estimulantes, interactivas y productivas para nuestro público es la única manera de lograr que sigan prestándole atención a nuestros mensajes.
Las relaciones entre anunciantes, agencias y consumidores deben ser repensadas. Las marcas deben adaptar sus estrategias si quieren seguir formando parte de la vida de la gente. De eso se trata nuestra profesión.
Martin Hazan
Director Nextperience
La innovación no es un plus sino un deber
(Nota aparecida en iEco de Clarin)
Lo único permanente es el cambio, decía mi tío que antes era mi tía. Lo he vivido en carne propia y he tenido que reorientar mi perfil profesional cada vez que he cambiado de empresa. Y en cada una de ellas he debido desarrollar nuevas habilidades cuando el cargo lo requería (y nunca fue de otra manera). Por eso, mas importante que entender qué es lo que el mercado del marketing digital requiere de un profesional, es entender que “ese requerimiento” es distinto de lo que requería ayer y de lo que requerirá mañana. Hace tres años nuestro norte era Second Life. Hace dos era You Tube. Hace un año era Facebook y ahora es Tweeter. Todo es efímero. Primer requisito para trabajar en Marketing Digital e Interactivo: capacidad de rápida adaptación a los cambios. Segundo: curiosidad por lo nuevo. Vivimos en una disciplina en donde todo es innovación y el poder de las ideas sigue siendo el motor del cambio. Tercero: capacidad de innovar sobre todo lo que llegue a tus manos. Cuarto: capacidad de transformar una gran idea en un hecho original. Hasta acá no mencioné ni manejo de inglés, ni título Universitario o Terciario, ni contracción al trabajo 24×7, ni un MBA en el exterior. Esto se da por descontado en muchos casos, y hasta a veces es un Standard. No recomendaría a nadie que se meta en esta industria sin título y sin idioma, pero no es mas que el primer paso. Todo lo que se necesita para triunfar, empieza después. A partir de que te dieron un desafío y demostraste que tenías la capacidad de encontrarle una perspectiva diferente a la que le encontraron los demás. Esa es tu marca. Ese es tu sello. Eso es lo que te hace especial. Y no creas que con eso se nace. Eso se busca. Y cualquier momento es el indicado para empezar a buscar.
Martin Hazan – Director de Nextperience.
Negra Eterna

Suena en mi cabeza la ya eterna Negra Sosa que tantas noches me arrullara con su poderosa voz, su inigualable sutileza al articular palabras y melodías y su destreza en el arte de conmovernos con su canto. Solo quiero recordar tres momentos de mi vida en donde su presencia me emocionó.
Tengo la debilidad de meterme en las disquerías de cualquier lugar del mundo que recorro. Desde chiquito lo hacía en el Centro Cultural del Disco de Belgrano y nunca deje de hacerlo al lugar al que fuera. Despues de revisar estantes en disquerías de Paris, Estambul, Budapest, Jerusalen, Nueva York, Atenas, El Cairo y hasta en la Esmirna natal de mi abuela, descubrí que sólo dos artistas argentinos eran presencia obligada en todas ellas. Uno era Astor Piazolla, la otra, la Negra Sosa. En algunos casos con ediciones propias locales y hasta recitales en vivo brindados en cualquier rincón del mundo. Es como que en todo el mundo, una disqueria no es tal si no tiene un disco de la Negra. Suena extraño, pero alli adonde pude, me calcé los auriculares para deleitarme con su voz y sentirme de nuevo en casa, al menos en el tiempo que durara la melodía.
También descubrí que la voz de la Negra fue refugio de todas las comunidades latinoamericanas que por motivos políticos o económicos tuvieron que emigrar a distintos rincones del planeta. Uruguayos, Peruanos, Chilenos, Argentinos, Mexicanos, y Venezolanos sentían que volvían por un rato a su tierra disfrutando sus conciertos en Australia, Canadá, Israel, Suecia o Finlandia. No son muchos los artistas latinos que pueden llegar a esos rincones y mucho menos tan representativos de nuestra tierra como ella. Embajadora eterna del talento y la emoción.
Me recuerdo trabajando en la cocina de un hotel en Eilat (Israel) y en los almuerzos obligados con un chileno, un peruano y un mexicano, hacer chistes sobre el ego de los argentinos y sus tilinguerías parecía ser el plato preferido de mis colegas. Sin embargo todavía recuerdo cuando uno de ellos me dijo con lagrimas en los ojos que Mercedes Sosa no solo era la mejor embajadora de la cultura latinoamericana en el mundo, sino además la mejor prueba de que también los argentinos teníamos una profunda raíz indígena.
Recuerdo haber encontrado discos suyos en casas de amigos no latinos en Israel, Austria, Alemania y Turquía. Y en cada uno de esos lugares sentía una especia de refugio; un lugar propio y querido de pertenencia. Quiero decir con esto que la Negra Sosa fue algo mucho más poderoso que una gran cantante. Fue nuestra carta de presentación en el mundo. Algo de lo que sentirnos orgullosos allí adonde vayamos.
Los discos de Mercedes fueron, muchas veces refugio, cobijo, calor, amistad, mate, tierra, pago, intimidad, comprensión y madre. Esa madre tierra que nos protege y alumbra.
Mercedes, te vamos a extrañar. Ojalá podamos hacer algo para devolver en otros todo lo que nos diste.
“La vida me han prestao y tengo que devolverla, cuando el creador me llame para la entrega….”
Gracias Negra, que bella misión has cumplido en esta tierra…
La amistad en los tiempos del microbloging

Hoy todavía no vi a ningun amigo, pero ya recibí quchicientos mensajes de salutación (que palabra espantosa esta). Vía twitter, facebook, msn, sms, e-mail y otras yerbas, mis amigos, enemigos, ex-amigos y reconvertidos, me hacen saber que este 20 de julio algo nos vincula, nos acerca, nos hace sentir que compartimos un valor especial: el valor de la amistad (esto si es un slogan de una campaña).
Esto es así. Ni bien apagué el despertador que funciona en mi telefono celular, junto a mi casila de email, mi applicativo de facebook, mi Übertwitter, mi blackberry chat y algunas funciones más, empece a recibir mensajes por todas esas vías que me hicieron sentir más acompañado que Roberto Carlos.
Algunos me van a decir que esta proliferación de modalidades de contacto online con multiples amigos de todas latitudes, redunda en una multiplicidad de contactos, pero sacrifica la profundización de los lazos que nos unen. Que le vamos a hacer. Nada ni nadie (ni Nadia) es perefecto. Es lo que hay y a mi me parece que esta bueno. Amigos que no veía hace más de 30 años volvieron a estar cerca mío gracias al microblog, al chat, a las redes sociales y a Benito Bodoque.
Mis amigos saben que estoy acá, tanto en mi versión digital como en la de carne y hueso, para responder a lo que necesiten donde quieran y cuando quieran, sea 20 deJjulio, 17 de Octubre o 30 de Febrero.
En fin, que las redes no son ni buenas ni malas. Somos nosotros los que podemos hacer de ellas un arma maravillosa que nos permite sentirnos mas cerca de las personas a las que queremos; pero también podemos convertirlas en una fria herramienta de hipocresía a distancia, es nuestra decisión.
Por eso, a los que me siguen en twitter (no los voy a defraudar), a los que me aceptaron en facebook (que me aceptan tal cual soy), a los que me tienen en su ventanita del chat (:-), a los que me mandan emails con boludeces (ojo, a algunos no), a los que se tomaron el trabajo de entrar a mi Blog para leer estas palabras dispersas sobre el día del Amigo, les digo Gracias y Felicidades. Eso si, no esperen mi llamado telefónico; pero sepan que estoy de este lado de una pantalla, o de una mesa de café, para lo que puedan necesitar.
Feliz día.




