Archivo

Archive for 12 abril 2010

Un tal TED paso por Baires y armó flor de quilombo

abril 12, 2010 18 comentarios

La semana pasada se desarrollo el famoso TEDxBaires, el evento que pregona reunir destacados oradores del campo de las Ideas (las ciencias, las artes, etc..) para inspirar e impactar a la Argentina de hoy mirando el futuro.

Lo cierto es que ya desde el inicio se armo un revuelo de aquellos con respecto al tema de las entradas y la transparencia del sorteo de las mismas (yo no salí sorteado por lo que decidí llamarme a silencio y me pareció vergonzoso que algunas personas hayan salido a realizar denuncias y amenazas como si estuviéramos hablando del reparto de los ATN)

Luego sucedió el evento: “movilizador”, “inspirador”, “renovador”, “esclarecedor” (todos términos que relevé en Twitter a lo largo de la jornada) por lo que parece haber marcado un hito en este tipo de encuentros. Un evento que permitió una inusual interacción de diversos actores sociales articulados en torno a una problemática común: “el futuro”. Si bien su formato es más propio de la fugacidad de YouTube que de un “Congreso Científico”, ha demostrado ser exitoso y relevante para estudiantes, emprendedores, empresarios y políticos entre otros.

Este fin de semana, un periodista de Página 12, decidió hacer una critica lapidaria sobre el evento en el suplemento “Futuro” y despertó toda serie de ofuscadas réplicas de parte de los ardientes defensores del tío TED.

Yo me tomé la tarea de leerlo, y si bien no concuerdo con el eje central de su postura sobre el encuentro, creo que es enriquecedor aportar lecturas diferentes, que, aún erradas, nos permitan repensar cuál es el verdadero valor de este tipo de acontecimientos. De eso se trata el pensamiento científico y de las mismas aguas se nutre el arte.

Yo comparto dos cosas con el artículo en cuestión. La primera es que, por ver 18 minutos a un científico o a un artista pensemos que estuvimos en contacto con el mundo de la ciencia y el arte es “pequeño y banal”. Yo no fui a TED y critique en su momento a la gente que se moría por ir allí como si fueran a estar en contacto con la “quintaesencia” del alma humana. Y dije concretamente “si alguien cree que va a encontrar alli mas inspiracion que en un libro de Shakespeare o de Borges, esta yendo al pedo”. Sin embargo celebro que este tipo de eventos se realicen fundamentalmente para abrir ventanas y explorar ideas innovadoras. Si después de una charla en TED te metiste a investigar qué hizo determinado investigador y porqué lo hizo, valió la pena tu presencia ahí. Si no tenias idea en que se basaba determinada estética del arte y eso te inspiró a comprarte un libro y a querer saber más sobre sus fundamentos teóricos, “bienvenido tío TED”.

Ahora si fuiste a un evento para ver la versión más pequeña de personajes enormes y decir “yo estuve ahí” o “el tipo dijo tal frase y me voló la cabeza” pero al día siguiente no te quedó mas que un manojo de palabras sueltas que no sirvieron para hacer ping pong en tus neuronas, le cagaste el lugar a alguno que podría haberle sacado mas provecho.

El otro aspecto que valoro artículo es el temor a confundir al hecho científico y artístico como un hecho individual y no valorar los esfuerzos colectivos que generan movimientos, tendencias y escuelas que tiene la capacidad de modificar de alguna manera el curso de la historia. El desarrollo humano no es la consecuencia de la inspiración de algunos cuantos genios (mas allá que en el relato suena épico y emotivo contarlo así) sino la evolución de las fuerzas sociales que no exentas de conflictos y rivalidades egocéntricas, han generado el devenir de nuestra evolución histórica.

Finalmente, desacuerdo en lo absoluto con el periodista, en su formulación cuasi maniquea de miradas importadas, su proposiciónn de modelos de ciencia semi-imperialistas, su banalización del hecho cultural que significa el encuentro de mundos que viven normalmente distanciados, su denostación categórica de la figura del emprendedor y tantas otras cosas que suenan más a saraza filosófica que a periodismo comprometido.

Creo que es bueno perderle el miedo al debate y a las miradas opuestas. Yo le tengo miedo a la liviandad y a la falta de profundidad en el análisis. Si el tío TED en su visita por Baires generó todo este quilombo, “algo bueno habrá hecho”…

Categorías:Uncategorized
Seguir

Recibe cada nueva publicación en tu buzón de correo electrónico.