Inicio > Uncategorized > ¿Cuántas veces viste The Wall?

¿Cuántas veces viste The Wall?

Cuando yo tenía 15 años, a nadie se le ocurría preguntarte “¿Viste The Wall?” La pregunta correcta solía ser “¿Cuántas veces viste The Wall?” Si tu respuesta era 1 o 2 veces, eras mirado como un indiferente o un idiota. Recién a partir de las 4 o 5 parecías ser merecedor de algún respeto y solo a partir de las 8 o 9 empezaban a considerarte “uno de los nuestros”.

Buenos Aires parece haber entrado en un estado de TheWallmanía. Roger Waters hará 8 conciertos en el estadio River Plate sobre su obra más emblemática y el mundo se muestra sorprendido por lo que ya parece ser un record de presentaciones en vivo.

Estuve hace un par de años viendo “Dark Side of The Moon” con el mismo intérprete en el mismo escenario, y a pesar de que el show me voló la cabeza, apenas hubo un par de presentaciones del mismo. Sin ánimo de querer explicar el verdadero porqué de este nuevo fenómeno (he escuchado diferentes teorías y todas tienen algo de razón), creo que vale la pena recordar los que significó el fenómeno The Wall para mi generación. Sé que muchos pibes van a ir al concierto imaginando que este suceso histórico se explica en una combinación explosiva de escenografía, luces y sonido. Vale la pena agregar algunas líneas sobre esto.

The Wall es un disco de Pink Floyd lanzado en 1979 y la película dirigida por Alan Parker se lanzó en 1982 (post Malvinas en épocas que el gobierno Militar iniciaba la retirada). Como correspondía en esas épocas, el film era estrictamente “Prohibido para menores de 18 años”. Yo tenía apenas 14 por lo que tuve que esperar algunos años para poder verla. Para cuando llegue a los 18, la película ya había salido de cartel, pero por suerte, había un cine de culto llamado Select Lavalle que durante más de 10 años la pasaba en exclusiva en la trasnoche de los sábados.

Por eso, cuando pintaba un sábado sin programa siempre alguien arriesgaba “¿y si vamos a ver The Wall?. Ya sabíamos que el Select Lavalle desbordaba cultores de Floyd, así que había que llegar temprano. Había un acomodador con carácter de perro que te perseguía con la linterna si encendías un pucho al apagarse las luces al grito de “apagá el cigarrillo”. Por eso era inevitable, cuando en la primera secuencia del film, el plano mostraba a Pink tirado sobre un sofá en una inexpresiva habitación de hotel sosteniendo un cigarrillo consumido entre sus dedos, que toda la sala gritara al unísono “APAGÁ EL CIGARRILLO!!!”

La película no se vivía como solemos experimentarlas usualmente, tirados en las butacas. Era una experiencia social que compartíamos quienes allí nos reuníamos y le rendíamos culto como si fuéramos peregrinos de una congregación. Pink Floyd The Wall no era ni un disco ni una película. Era nuestra manera de mirar el mundo. Ese mundo represivo y asfixiante que nos alienaba, se parecía bastante a ese espacio irrespirable que fue la Argentina de la dictadura. Creo que cualquier pibe de Buenos Aires podía sentirse más identificado con ese ambiente opresivo que un adolescente de Londres o Nueva York. Ese muro que habíamos derribado desde lo formal desde la llegada de la democracia seguía estando presente en las instituciones que nos rodeaban, en amplios sectores de nuestra sociedad y continuaba todavía habitando la vida de muchas personas.

The Wall era nuestra manera de soñar con un mundo mejor. Derribando las fronteras de los posible, de los guetos que nos alejaban de la realidad, de los silencios que nos impedían enfrentar el pasado, de los temores a reconocernos como diferentes.

Para quienes vayan el próximo mes de Marzo al estadio de River esperando encontrar un show de escenografías majestuosas con luces hipnóticas y fuegos de artificio, sepan que ese muro que Roger va a derrumbar con estruendosa pantomima, representó para muchos de mi generación algo más que esos trozos de telgopor desperdiciado. Ese muro representaba la ruptura con un pasado oscuro, tenebroso y asfixiante. La caída de ese muro nos animaba a buscar un futuro más luminoso, disruptivo y estimulante. Un futuro sin educación represiva y alienante. Sin miedos ni temores ni doctrinas de pensamiento único.

Mientras muchos no pueden explicar el porqué de las dimensiones de este fenómeno, para mí es absolutamente lógico y natural.

Bienvenido Roger Waters a Buenos Aires. Vamos a volver a encontrarnos; esta vez va a ser en vivo y en directo y hasta mi hijo me va a acompañar. Estoy seguro que seremos muchos los que festejaremos juntos por esos muros que seguimos derribando todos los días.

Milagrosamente, después de los ocho shows de Waters en Buenos Aires podremos volver a preguntar una y otra vez; Y vos ¿Cuántas veces viste The Wall?

About these ads
Categorías:Uncategorized
  1. septiembre 5, 2011 en 12:56 pm | #1

    Tengo la Edad de The Wall. Nacimos el mismo año. Mi experiencia con el disco (en particular) es un tanto diferente a la tuya.

    Siendo el menor (por 15 años) de 4 hermanos Pink Floy (y Alan Parsons, y Dire Straits y tantos otros) fueron mis canciones de cuna. En mi casa está The Wall en: Vinilo Doble, Casette Doble y simple (traido de USA), en CD, en CD de box-set, en versión en vivo (“is there anybody out there”) en VHS, cd grabado y DVD (la película).

    Cuando pude escuchar lo que yo quería y no lo que mis hermanos ponían me fuí a una disquería y me compré “Animals” en CD.

    Pink Floyd es el soundtrack casi exclusivo de mi niñez y adolescencia. Cuando los 4 se juntaron para Live 8 me conmoví bastante (grandote pelotudo!!).

    Ahora en Marzo voy a ver The Wall con 2 de mis hermanos y mi esposa. Lamentablemente mis hijos son demasiado chicos pero la tradición va a seguir ;)

  2. septiembre 5, 2011 en 8:10 pm | #2

    Como publicitario, lo que más me gusta de The Wall es el concepto integral. La temática se desarrolla no sólo en una canción, sino en un disco (doble), una peli y un show del carajo. Te entra por todos lados, te rodea y se convierte en una experiencia que toca los 5 sentidos.

  1. No trackbacks yet.

Deja un comentario

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s

Seguir

Recibe cada nueva publicación en tu buzón de correo electrónico.

%d personas les gusta esto: