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Biografía de Steve Jobs: Cuidado con la gente peligrosa

enero 31, 2012 4 comentarios

Leer un libro te cambia la vida. Así sean los cuentos mas cortos del mundo escapados de la pluma de Monterroso, la experiencia de su lectura, modifican tu percepción de las cosas. La Biografía de Steve Jobs no fue la excepción a esta regla, pero la manera en que modificó mi visión del mundo, haya sido quizás de las más profundas y radicales. Amén de la increíble síntesis que hace Walter Isaacson de una vida tan intensa como revolucionaria, los aprendizajes que me quedan de su lectura son determinantes para mi futuro e inspiradores para cada nuevo proyecto que emprenda. Ningún emprendedor puede obviar este libro. Sería como un sacerdote que quiera ordenarse sin leer la Biblia.

Pero no voy a contarte nada del libro.

Umberto Eco decía que las estadísticas eran una disciplina que podían explicar que, “si en una ciudad un hombre come dos pollos por día y otro ninguno, el consumo de pollo promedio es de uno por persona”. De la misma manera Jobs descreía de estadísticas tanto como de estudios de mercado, y por lo tanto se animó a crear el mundo y no a leer reportes que le digan lo que la gente quiere: “La gente no sabe lo que quiere hasta que lo tiene en sus manos”. El sabía que con la misma rigurosidad con que se leen algunas estadísticas, se definen los productos que las empresas desarrollan para el mercado. Yo no supe que necesitaba un iPhone hasta que tuve uno. Y podría haber pasado toda mi vida sin descubrirlo.

Steve Jobs es una personalidad determinante por lo que hizo en los últimos 40 años. Modificó dramáticamente industrias como la informática, la música, el cine, las telecomunicaciones, la fotografía y muchas otras de cuyas consecuencias nos iremos enterando con el paso de los años. Y la única manera de hacer todo esto es rompiendo las reglas que rigen la lógica del mundo en una determinada época. Algunos pensarán que esto no es tan significativo ni comparable con otros logros en áreas como las ciencias, la política o las humanidades. Sin embargo, los cambios que Jobs introdujo en nuestra cultura nos afectan a todos los seres humanos en nuestra manera de relacionarnos cada día.

La esencia revolucionaria de Jobs se encuentra en su convicción de que “si todo el mundo hace algo de una determinada manera pero a vos no te convence, existe una manera diferente de hacerla mejor”. Este pensamiento no es tan excepcional. Todos nosotros estamos disconformes con muchas de las cosas que suceden a nuestro alrededor y estamos convencidos que existe una manera correcta de hacerla. Su genialidad estuvo en llevarlas a cabo y demostrarle al mundo, contra todo pronóstico, que podían hacerse realidad.

Miles de millones de personas, trabajan, se comunican con familiares y amigos, hacen sus compras, se expresan, consiguen pareja, se divierten, estudian, aprenden o planean sus vacaciones a través de un dispositivo personal (llamese computadora, tablet, móvil, etc..). Nadie fue tan decisivo para que este dispositivo tuvieran un tamaño, una interfaz y unos atributos tan humanos como Steve. El sólo hecho de pensar en un dispositivo simple, sencillo y al alcance de cada persona fue una de sus obsesiones más brillantes. Y el haber hallado la respuesta apropiada a esa obsesión, lo convirtieron en una de las personalidades más imprescindibles de nuestro tiempo.

Un hecho determina el por qué de esta sentencia. Jobs no es el responsable único ni de todos sus productos, ni de todos sus inventos, ni de todos los adelantos tecnológicos que desarrolló: él simplemente fue la persona que pudo articular la genialidad de muchos en pos de un mismo objetivo. Fue el líder que supo canalizar talentos, tendencias, demandas, emprendedores, flujos de inversión, energías, deseos, inquietudes y sueños, detrás de una causa.

Los revolucionarios de hoy no enarbolan un arma ni sueñan con tomar el poder. Simplemente atentan contra los esquemas de pensamiento único, la sensación de lo inevitable y la creencia de lo que “no se puede”. Y no solo luchan contra el sistema como categoría mental. También demuestran con resultados concretos y tangibles lo acertado de sus críticas y los caminos para encontrar soluciones alternativas, positivas y superadoras. Ese es su legado.

Antes de terminar el post, me quedo con algunos aprendizajes que quiero compartir esperando que también le sirvan a otros:

- No solo hay que tener razón. También hay que demostrarla con hechos.

- Si estás convencido de algo, jugate la vida por eso. Pero asegurate antes, de estar plenamente convencido de lo que querés, y detectá a las personas capaces de observar tus errores para descubrir adonde te estas equivocando.

- Nunca te la creas. Los increíbles aciertos de Jobs en sus últimos 10 años en Apple, nacen de su aprendizaje de los increíbles errores que cometió en NeXT.

- La capacidad de observación es uno de los talentos más valorables en una persona. Cuando leas sobre “la importancia de los cuadrados con bordes redondeados” te vas a dar cuenta que el genio se esconde en los detalles.

- En la vida podés ganar y perder muchas veces. Lo importante son los resultados a largo plazo. Y allí el éxito se alcanza por actitud, por coherencia y por constancia. También por tu capacidad de saber escuchar y ser conciente de tus falencias.

- Saber adonde pedir ayuda cuando no podés avanzar, puede ser más importante que saber avanzar sin ayuda.

- Desconfiá de lo que no te gusta o no te cierra. Pero también aprendé a desconfiar de vos.

- No existe en el mundo una obra grande, mediana o pequeña, que no haya sido hecha con mucho esfuerzo, sacrificio, pasión y hasta una alta dosis de frustración. Si no estás dispuesto a pagar el precio del esfuerzo, no asumas el desafío de emprender algo nuevo. Si le tenés miedo a la frustración, no recorras caminos que nadie recorrió.

- Nunca prejuzgues. Ese tipo sucio, descalzo, oloroso, desaliñado, drogón, malhumorado, descortés, maltratador, fanático y fabulador, puede ser el genio más grande a punto de cambiar el mundo. Observalo, entendelo y aprendé.

Buenos Aires, enero de 2012.

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